Toma las amenazas en serio: No minimices la amenaza, incluso si parece algo vacío o sin fundamento. Las amenazas de muerte deben tomarse con seriedad.
Guarda toda la evidencia: Si las amenazas fueron por mensaje, teléfono, redes sociales, o cualquier otro medio, asegúrate de guardar todo como evidencia. Captura pantallas, guarda mensajes o graba las llamadas si es posible y legal en tu país.
Informa a las autoridades: Contacta a la policía o a las autoridades locales y denuncia la amenaza. Proporciona toda la evidencia que has recolectado y sigue sus indicaciones para protegerte adecuadamente.
Protege tu seguridad: Considera medidas de seguridad personal, como cambiar tus contraseñas, bloquear números o cuentas de redes sociales, y tener precaución al moverte por lugares públicos. Si es necesario, solicita ayuda para cambiar temporalmente de residencia o considera medidas de protección personal.
Habla con un abogado: Un abogado puede ayudarte a entender las implicaciones legales de la amenaza y puede guiarte sobre las mejores opciones legales para protegerte.
Habla con alguien de confianza: Busca el apoyo de amigos, familiares o profesionales (como un psicólogo) para que puedas hablar sobre la situación y manejar el estrés emocional que puede generar este tipo de amenazas.
Recuerda que tu seguridad es lo más importante, y no dudes en tomar todas las medidas necesarias para protegerte.